sábado, 10 de enero de 2015

LO QUE CUESTA PENSAR UN POQUITO...

Aún no entiendo qué tiene esta época de "siglo XXI". El ser humano ha estado luchando contra la ignorancia desde siglos, e incluso milenios, dando pequeños pasos que luego suponen grandes saltos en la Historia, todo gracias a algo que estamos olvidando: pensar. Un hábito que las personas hemos ido adquiriendo desde las primeras civilizaciones de la Antigüedad hasta el día de hoy, pasando por muchos grandes pensadores que han dedicado su vida a eso, a pensar, a razonar sobre todo aquello que les rodeaba, aportando su granito de arena a la humanidad. Sin embargo, a día de hoy las personas hemos descubierto tantas cosas, aunque nos quedan otras tantas por ver, que ya no urge tanto la necesidad de pensar, y mucho menos su atractivo. 
¿Para qué pensar si tenemos modas que nos dicen cómo llevar nuestra rutina? ¿Para qué pensar si tenemos superiores que mueven nuestros hilos como marionetas? ¿Para qué pensar si tenemos un mundo que ya elige por nosotros qué camino seguir? La comodidad y la pereza, dos grandes defectos unidos, son los culpables de que nadie quiera pensar. Como he dicho antes: ¿para qué ESFORZARNOS en pensar si tenemos esquemas que nos dicen cómo TENEMOS que ser, no cómo QUEREMOS serlo? Aunque con tal de ahorrarse cinco minutos de esfuerzo mental, merece la pena, ¿no es así?
 Estamos en un mundo que de igual forma fomenta el pensar y el conocer, propicia más aún la vagancia y el estar tumbado en el sofá de casa, más pendiente de lo que le acontece al exterior que a uno mismo. No pido con esto que ahora los más de siete mil millones de personas del mundo se conviertan en Sócrates, Da Vinci o Einstein. Solo pido que, aquellos que estén de acuerdo conmigo, gasten únicamente 5 o 10 minutos al día para pararse y pensar. En el trabajo, en un hueco libre por la mañana, antes de dormirse uno mientras se está acostado en la cama... no importa ni el dónde, ni el cuándo, ni el qué, solo hacerlo, solo PENSAR; que por muy mal que lo pintan las modas y la gente de hoy, comerse el coco cinco minutos al día no resulta tan malo después de todo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario