El ser humano, por muchas capacidades que desarrolle y por mucho que avance la evolución, siempre va a ser lo que es; un animal, y como tal somos inevitablemente fieles a nuestros instintos. Atavismos legados de nuestros antepasados, que les impulsaban a disputarse principalmente territorios y poder. Nosotros, los que presumimos científica e intelectualmente, que carecemos de garras, colmillos o cuernos para poder defendernos y mismamente pelear, nosotros; los humanos, nos enfrentamos simplemente por todo. El instinto del "el más fuerte sobrevive" se convierte en las personas en "el más fuerte sobrevive, y además puede joder al resto".
Los humanos somos infinitamente avaros y codiciosos, por lo que no nos conformamos con alcanzar nuestros objetivos. Ni mucho menos. Cuanto más cazamos y abarcamos, más poderosos nos sentimos. Parece como si fuera cíclico. Nos sentimos vacíos, y vamos en busca de algo que nos consiga llenar. Sin embargo, una vez que lo tenemos, nos vuelve a imbuir ese sentimiento vacuo; por lo que perseguimos a una nueva presa que nos hace sentir nuevamente triviales e inútiles. Pero somos tan sumamente estúpidos que no nos damos cuenta de ello.
Otro impulso legado por nuestros "ancestros" es el miedo. Todo animal tiene miedo de su depredador, y nosotros somos nuestros propios cazadores. No hace falta llegar al extremo del canibalismo o del asesinato, pero sí echar un vistazo a la vida cotidiana. El que tiene más es reconocido como el más poderoso. Es por eso por lo que, a pesar de las huelgas, nadie encara a un político; es por eso por lo que nadie cuestiona a un erudito y por eso hay gente que se tapa al cambiarse en los vestuarios, porque si hay alguien que tenga más que tú te pisoteará. Bromas aparte y volviendo al tema; animales fuimos, animales somos y animales seremos, y como tales estaremos siempre cazando, huyendo, formando manadas... lo que hacen los animales.
Aunque, será por la evolución o por mérito propio, cada vez somos más conscientes de todo lo que nos rodea; naturaleza, espacio, historia, e incluso las mismas personas, y esa gente que se da cuenta de ello retorna al nomadismo, yendo de un lugar a otro en busca de algo. No sé el qué, pero algo. Y en esa búsqueda consigue que otras personas se den cuenta de los animales que son, y siguen su ejemplo, y así sucesivamente. Por eso a veces es mejor dejarse de manadas y, como hacen los animales, aprender a volar por nosotros mismos.
¡Hola! No hay mucho que contar sobre mí o sobre mi blog. Soy solo un chico normal (o no tan normal) que desea compartir su opinión del mundo con el mundo. Mi blog es un lugar para relajarse cinco minutos al día, pensar y meditar profundamente sobre todo aquello que nos rodea, mirándolo desde perspectivas que no tendemos a imaginar. También es un punto de partida para un pequeño gran sueño... ¿Cuál es? ¡Entrad en mi blog y mirarlo! Eso sí; comentad, recomendad, ¡y no dejéis de visitar mi página!
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