martes, 23 de junio de 2015

FALTOS DE PENSAMIENTO, FALTOS DE GENIOS

No puedo más. Cada día que pasa es la historia de siempre. El mundo se está viendo envenenado por el lado más oscuro y funesto de la globalización; algo por lo que mucha gente se ha opuesto y se sigue oponiendo a este fenómeno internacional (no me incluyo entre este grupo de personas, aunque sí que admito que los resultados están saliendo más desastrosos de los que debería). Uno de los mayores inconvenientes que supone es la conversión de todas las culturas del mundo en una cultura común, eliminando consigo otras costumbre de siglos de antigüedad. 

Muchas de estas culturas están o estaban en pos de la erudición, y normalmente otorgan a las personas más inteligentes y cultas los puestos más privilegiados de sus clases sociales; permitiéndoles ser custodiados por los diligentes de cada pueblo para extender su mente y crear el arte que hoy conocemos como música, literatura, cine, pintura, etc. Sin embargo, con la uniformidad cultural, aunque hemos conocido cómo son las costumbres de los países extranjeros, también hemos permitido que los gobiernos cojan lo que más les interesa de cada país o continente para constituir ese lado oscuro de la globalización al cuál me refiero, cuyo fin es la economía y la generación de consumismo masivo (el consumismo está bien, ya que ayuda a sostener la economía de un país, pero esto, señores, ya es consumismo masivo), y cuyo único beneficio va a parar a sus bolsillos, aunque nosotros, como consumidores, nos la trae floja siempre y cuando nosotros podamos seguir comiendo comida norteamericana, escuchar música latina y comprar artículos Made in China o Made in Taiwán.

Uno de los campos que más ha hecho mella la globalización ha sido en el arte. Madre mía, señor... ¿por dónde empezar?... Me parece bien que la gente tenga algún cantante, músico, actor o artista en general con el que se sienta más identificado o que simplemente le guste más su estilo artístico, pero, queridos lectores que estáis perdiendo vuestro valioso tiempo leyendo esto... Una cosa es música y otra cosa son esos grupos de cinco o cuatro jóvenes macizorros que; vale, pueden cantar bien y todo lo que queráis, pero no se puede desmentir que la gran mayoría de la gente que les sigue (casualmente gente de menor de 14 años con madurez aún en proceso, no digo carentes de madurez, pero sí que está incompleta) lo hace por lo monos que son y porque "¡Ay, qué guapos que son!" "¡Ay, tengo mi cuarto lleno de pósters y fotos del guitarrista!" (psicópatas...) y "¡Ay, que el otro día fui a un concierto y pude verlo en persona! (Más mentira que el mundo es plano. Si verlo lo pudiste ver, pero en la penúltima fila del teatro o del local donde tocase esa banda o cantante)". Esto resulta preocupantemente contagioso, haciendo que muchos jóvenes se desvivan y (aquí es donde quiero llegar) fuercen a que en sus pensamientos esté ese artista, y casi todo lo que hagan esté, involuntaria o voluntariamente, orientado hacia él/ellos. Con esto no quiero decir que tenga nada en contra de los grupos de este estilo; estoy en contra de l@s fanfics que abundan en todo internet a costa de estos artistas y que la fama que generan es más por el grupo o músico al que representan que por la calidad de la propia obra del o la fan. Otro campo que me gustaría tocar del campo musical es la hegemonía del reggaeton, aunque lo escribiré en otro momento, ya que me arriesgaría a que más de uno quisiera quemarme vivo...

Tengo muchísimos argumentos que decir sobre este tema, así que lo más probable es que este sea la primera parte de muchas, ya que los puntos a tratar son tan extensos como la estupidez humana (que según el bueno de Albert Einstein, es infinita; y razón que tenía el hombre). Lo que quiero dar a entender con todo esto es que la libertad de expresión se nos va muchas veces de manos, y a veces se llega a mancillar el nombre de algunas artes, y que la gente hoy en día no sigue un arte en busca de estar a gusto con él y de mostrar al mundo su forma de ser y pensar con él (como debería ser), sino que el arte se ha convertido en una herramienta más para adaptarse a la sociedad que más nos convenga y también un medio para destrozar mentes en vez de desarrollarlas.

Este me parece un buen tema de debate, así que por favor, me gustaría saber vuestras opiniones en los comentarios, siempre y cuando, por favor, desde el respeto y sin insultar ni a un bando ni a otro (ni a mí... a ser posible). De la próxima parte anticiparé que irá sobre ese género musical del que hasta se han hecho estudios de que afecta de forma negativa al desarrollo mental: el reggaeton. Por último quisiera resaltar que todos estos casos los menciono desde lo general y lo más ampliamente posible, y que siempre pueden haber excepciones o casos puntuales que se opongan a estas reglas.

FRASES XVIII

La humanidad está siendo asesinada, y solo los verdaderos locos podrán salvarla.

miércoles, 17 de junio de 2015

FRASES XVII

No puedo atisbar dónde están mis límites... porque no los tengo.

(Frase de motivación allá donde las haya, jaja)

LA MEMORIA Y EL OLVIDO, RESPONSABLES DE CÓMO SOMOS

Me gustaría empezar esta entrada con una frase que se me ocurrió ya en mayo. La frase dice esto: La persona moldea nuestro ser y persona, pero el olvido amolda nuestro inconsciente y a nuestro humano.Suena bien, queda "guapa", pero me daba la sensación de que no podía dejarla tal como estaba. Necesitaba explicar el porqué de esa oración. ¿Por qué la persona y la memoria no deben ir separados? Pues bien, para empezar voy a explicar algunas cosas de lo que son para mí humano, persona, memoria, olvido e inconsciente.

Dentro del campo del comportamiento y de actitud, la persona comprende nuestra forma de ser con la cual actuamos cotidianamente. Este comportamiento o forma de ser se sostiene en los recuerdos y experiencias que se hayan vivido y que se recuerden (esto es importante, deben ser recordables), por lo cual la persona está constantemente sujeta a cambios. A cierta edad, alguien puede ser tímido e inocente, pero después de deteriorar sus recuerdos o de adquirir otros que suplanten a los antiguos, puede cambiar radicalmente siendo alguien sociable y pícaro. Esto se debe a, como he mencionado anteriormente, que nos fijamos de manera involuntaria en nuestros recuerdos, en nuestra memoria, para moldear nuestra forma de ser a nuestro gusto.

Sin embargo, en el otro extremo de la balanza, encontramos al humano interior. No es concepto ciento por ciento paralelo al de persona, pero esta levemente relacionado con ella. El humano es sinónimo de instinto, de naturaleza, de lo que al fin y al cabo somos: animales. El comportamiento humano o animal se basa en el instinto, como estar agresivo cuando alguien se mete contigo, estar alerta completamente alerta en situaciones de estrés... En el campo del inconsciente (que es lo mismo que el humano) también entran los gustos, esos que no consigues explicar un motivo razonable como por qué a alguien le gustan más las morenas que las rubias, por qué hay gente que no le gustan las cosas dulces, etc. Todo esto lo controla el humano, el inconsciente, y al igual que la persona, funciona con recuerdos. Entonces, ¿qué diferencia hay entre el uno y el otro?

La diferencia es bastante simple: la persona obedece a la memoria; sin embargo, el humano sigue a los recuerdos que están olvidados, al olvido en sí. Esa preferencia al olvido se debe a que los rasgos que tenemos de humano no varían con el tiempo. Es decir, si en nuestro inconsciente está ser rácano o avaro, acarrearemos estas cualidades toda nuestra vida. Entonces, surge otra duda. Si el comportamiento de la persona va variando con el tiempo, ¿por qué el del humano no? Para entender esto hay que explicar que los recuerdos son fácilmente alterables por la mente humana en función de nuestro interés. Es este cambio el que hace cambiar a la persona y por lo tanto también a nosotros. Por eso, cuando el humano obtiene algún cambio que le pueda beneficiar, recurre a mandar algunos recuerdos al olvido, para que así no puedan ser recordados y, por lo tanto, que no puedan ser alterados, cumpliendo el que los rasgos del humano se mantienen a lo largo de la vida.

¿Cómo puede la mente querer desechar sus valiosos recuerdos? Y si es verdad que los hace de forma voluntaria... ¿cuál es el fin? Pues bien, el fin depende del tipo de recuerdo que se quiera olvidar, al igual que es distinta también la manera de olvidarlo. Podemos encontrar tres tipos de olvido distintos:
— Olvido espontáneo: este se produce de manera automática cuando pasamos por una experiencia que carece de importancia para nosotros o no aporta nada a nuestra forma de ser, como puede salir haber salido un día a hacer los recados o un día normal de clase o trabajo. Aquí se manda el recuerdo directamente al olvido.
— Olvido accidentado o abandonado: este tipo de olvido comprende dos a su vez. Por lo general consiste en que uno posee un recuerdo el cual forma parte de la persona y que influye en nuestro comportamiento, y que, por una razón u otra, acaba siendo arrastrado en el olvido. Si se produce poco a poco, es decir, que se va olvidando poco a poco ese recuerdo dejando que sea sustituido por otro, se llama "olvido abandonado"; pero si el olvido se produce de forma esporádica, sea bien por un problema amnésico o simplemente de manera súbita y se envía ese recuerdo al olvido se produce un "olvido accidentado". Este último se suele hacer para preservar un recuerdo importante antes de que la mente y la memoria lo deterioren,
— Recuerdo lejano u olvido puro: este es el olvido que más influye en nuestro inconsciente, aunque también el que más rabia nos da no conocer. Este último, generalmente producido en nuestra infancia, que es donde más nos marcan las experiencias, pero también darse casos ya en la adultez, consiste en que, cuando sufrimos una experiencia traumática (no en el sentido negativo de la palabra "trauma", no al menos necesariamente, solo en el sentido de "experimentar un gran impacto", como un "shock") nos marca de tal manera y en tal magnitud, sea para bien o para mal, que nuestra mente primero procesa ese momento para dejarlo grabado en él, y luego, de forma automática, tira el recuerdo al olvido antes de que la memoria pueda hacer algo para distorsionar este recuerdo. Este, al igual que los dos anteriores, y si en algún momento se pudiera recordar es que entonces no es un olvido. Los olvidos no se pueden rememorar una vez hayan sido desterrados de nuestra mente. Este es el que marca nuestros gustos, nuestras fobias y la parte más personal y distintiva del humano propio.

Todo esto es, por lo general, uno de los incontables factores que determinan nuestra forma de ser. No se puede hacer nada para cambiar aspectos como la distorsión de la memoria, el abandono de los olvidos, etc. Va con nosotros, y nosotros hemos dejado a lo largo de la evolución que sea así. Pero no es nada malo, al contrario. Es una de las maneras más efectivas de configurar la personalidad de siete mil millones de personas, siendo cada una única de entre toda la población y a la vez sin llegar a ser una persona mejor que otra. Es ley de vida y ley personal que todos usamos a nuestros recuerdos como referencia para, basándonos en ellos, adaptarnos a nuestra vida y entorno; pero es o sí, está dentro de cada uno de nosotros el asumir esos cambios y de aprovecharlos de la mejor manera posible.

sábado, 13 de junio de 2015

SOMOS IGUALES "PORQUE" SOMOS DIFERENTES

Somos todos iguales "porque" somos todos diferentes. Así es como debería ser reformulada la conocida frase somos todos iguales, "pero" somos distintos entre nosotros. Al mencionar esta última frase, se comete, a mi parecer, un gran error connotativo ya que en ella se separan dos términos, el de humano por la parte de somos todos iguales y el de persona en todos somos diferentes. Estos dos no deben ser mencionado o divididos de manera que se traten o se estudien ambos conceptos por separados, ya que el uno, para ser mediocremente entendido, necesita del otro para completar su significado. Al incluir ese "pero" entre las dos frases da lugar a entender que la igualdad que nos es propia por el hecho de pertenecer a la misma especie y la diferencia que radica en cada uno de nosotros, ya que la condición de humanos supone (en la mayoría de los casos, ya que es innegable la existencia de "individuos" de estupidez infinita) una mentalidad única y característica en cada uno de los más de siete mil millones de personas del planeta, son conceptos que, aunque son casi coincidentes, ni siquiera los toman como secantes.

La persona, aunque muchos dirían que se forma a lo largo de la vida con la recopilación de experiencias, es un término demasiado complejo como para estar compuesto solo de recuerdos, los cuales, como máximo, solo son capaces de comprender el pasado de un individuo, y a veces ni eso. Necesitamos pues algo más que cubra presente, futuro y demás aspectos de la personalidad como la positividad o la empatía. En resumidas cuentas, no hace falta pensar mucho para saber que, si tuviéramos que averiguar lo que comprende algo tan infinitamente extenso como la persona, no podría ser descubierto ni por todas las mentes que han habido en la historia, no por su complejidad, sino por lo extenso que es la "persona".

Por eso, si queremos saber de qué se compone, debemos mirar desde un punto de vista general (si es que se puede, ya que lo infinito no se puede generalizar). Los puntos en común que he conseguido extraer son:
— La biología, la cual influye en la persona. Muchas veces nos dejamos guiar por las intuiciones, que al fin y al cabo son ofrecidas por la apariencia propia y la ajena creada por la genética (en otras palabras, guiándonos por el aspecto físico), dejando que estas nos amolden en función de las críticas que hacemos o recibimos, haciéndonos o bien más cautos, o bien más egocéntricos, etc.
— Todos nos movemos en un ambiente el cual infiere en nosotros. Es un concepto que fue en su momento ingeniado por el pensador alemán Karl Marx, que formuló que el entorno de trabajo y/o el cotidiano determinan el comportamiento de las personas. Aquí compagino y me opongo a este gran filósofo. Concuerdo con él en que el ambiente rutinario influye en la forma de vivir y por lo tanto de ser de las personas, pero Marx (y es aquí donde me opongo) parece afirmar en que el entorno nos moldea de manera forzosa, sí o sí, salvo en honrosas excepciones. Para mí influye en todos, incluso en esas"excepciones", pero en un mayor o menor grado (según lo evolucionado que se encuentre la persona a lo mental y emocionalmente referido), pero no se puede negar que, como he dicho, cambia a la persona, ya que a esas "excepciones" que no parecen afectarles el entorno en realidad se modifica su actitud queriendo escapar del ambiente y no someterse a él. Esto supone un cambio emocional, ya que se transforma la que debería ser una atracción al entorno en una repulsión.
— Todos buscamos la felicidad, y para ello intentamos acceder a ella mediante nuestra forma de ser, sea cual sea esta. Irónicamente no nos percatamos de que eso es imposible, no la búsqueda de la felicidad, sino el encontrarla teniendo en cuenta nuestra personalidad, ya que estamos constantemente cambiándola, por lo que resulta casi imposible alcanzar esa alegría que, más que un sentimiento, se asemeja más a una utopía que solo unos pocos consiguen saborear.

La biología, el ambiente y la felicidad. Estos son para mí tres de los factores sobre los que se generaliza la diferencia entre cada una de las siete mil millones de personas que hay en el planeta, todas las que han existido y las que existirán. Obviamente, estoy muy lejos de hallar los demás, pero como he mencionado, estos son, en mi opinión personal, los principales puntos en común que hacen que todo lo diferente que somos las personas nos hagan ser parecidos en una misma humanidad.

viernes, 12 de junio de 2015

¡UNO MÁS A LA LISTA! ¡PREMIO DE RELATO CORTO "MIRANDO AL MAR II"!

¡Bueno, ya estoy de vuelta! Como os prometí, voy a hablaros de uno de los mayores eventos literarios por los que he pasado en mi vida. Si habéis leído mi entrada Tengo unas cosillas que decir... sabréis de lo que hablo. El día 15 de mayo, hace un mes más o menos, fui convocado al Casino Real de Murcia por el ISEN para asistir a la entrega de premios del concurso de relato corto Mirando al mar II junto a otros nueve candidatos, de los cuales faltaron tres.

El concurso, aunque solo lleva dos ediciones, ha sido disputado por muchos alumnos de todas partes de la Región de Murcia, y consistía básicamente en un relato corto de máximo diez páginas de extensión (aunque yo necesité siete para mi relato) y de tema libre, sobre el que recurrí a hablar sobre mi primer amor de la adolescencia y de cómo gracias a ese amor me quedé encerrado en el mundo de la escritura. Lo que más mérito se me atribuye al recibir este premio es haber sido galardonado de entre todos los participantes por un jurado de calidad y experiencia literaria impecable, habiendo en dicho jurado desde profesores de universidad en Literatura y Filología castellana hasta escritores de premios nacionales de concursos como el Premio Alfaguara o el Premio L'H Confidencial de novela negra (podéis buscar los nombres de los miembros del jurado en las bases del concurso).

Al principio todo era rosa. En el concurso eran galardonados seis alumnos (y digo alumnos porque los concursantes debían ser de 1º y 2º de Bachillerato) de entre todos los participantes, dividiendo a estos seis en tres áccesits (4º, 5º y 6º premio) y tres premios (ahora sí, 1º, 2º y 3º premio). La mujer que me llamó por teléfono para informarme del premio (una semana antes de la gala) me dijo que estaba convocado a la entrega de premios, pero no en qué puesto había quedado. Me daba igual, para qué engañarnos. Después de tres años de mi último y primer premio oficial (he ganado otros dos, pero no los tomo como "oficiales" o "serios") había conseguido ganar un concurso de literatura. Estaba súper emocionado, y por una vez desde hace tiempo, la gente empezó a felicitarme por el galardón.

Lo que no sabía es que no habían llamado a los seis ganadores. Como he dicho al principio, habían convocado para el día 15 a diez personas. En otras palabras, cuatro de nosotros íbamos a volver a nuestras casas con las manos vacías y con el depósito de gasolina del coche medio vacío también (como podría haber sido mi caso). Sin embargo, no era consciente de ello. Como es normal, yo pensaba que habían llamado a los seis justos, por lo que estaba completamente despreocupado, y seguí sin conocer este dato hasta el final de la gala.

Afortunadamente (y obviamente también, ya que si no no estaría escribiendo esto), no me tocó a mí esa mala suerte. La sala donde nos entregaron los premios estaba algo vacía. Solo estábamos ahí los convocados y nuestros familiares (sin contar al propio jurado y a un par de miembros del ISEN), todos deseosos de saber cuál era la clasificación final. Empezaron desde el sexto puesto, y conforme subía la clasificación, más lúcida era mi sonrisa. Cuando llegó el segundo premio, ahora sí, mi nombre retumbó por la habitación, como si de repente los altavoces hubieran aumentado su volumen solo para ese momento, y, cerca de gritar y llorar de felicidad, me levanté a recoger mi premio.

¡No voy a contar más porque creo que me estoy excediendo! Por último solo voy a añadir que, a pesar de no haber acabado en primera posición, los miembros del jurado, esos de tan reputada fama, me felicitaron repetidas veces por mi obra, llegando incluso por momentos a dejar de lado a la primera galardonada. En conclusión; una experiencia inolvidable que espero algún día repetirla.

Por si estáis interesados en ver la historia, aquí os dejo un link donde pronto será subida Mis primeras estúpidas letras, mi relato corto. ¡Una vez más, gracias por leerme!
http://letrasdelmediterraneo.blogspot.com.es/2015/05/ii-certamen-de-relato-corto-mirando-al.html

lunes, 8 de junio de 2015

¡¡YA SON MÁS DE 1.000!!

He tardado apenas 5 meses en alcanzar esta gloriosa cifra. A más de 200 visitas por mes. Con pocos seguidores a mis espaldas debido a mi prematuridad, pero leales a mi estilo. Gracias a ellos y a todos los que me leyeron en algún momento esporádico de aburrimiento, ¡he conseguido superar las 1.000 visitas!

Hagamos recuento... 
— 169 visitas en Diarios jóvenes, en Wattpad.
— 229 visitas aquí, en mi blog.
— Y por último, aunque parezca increíble, 727 visitas en Mi primer libro de poesía amorosa, en Wattpad también.
Todo esto hace un total de más de 1.000 visitas, en concreto 1.125 visitas, que aunque algunos escritores y bloggeros son capaces de alcanzarlas en cuestión de minutos, para mí me supone un inmenso orgullo.

Esta vez no voy a hacer como en ¡¡500 visitas!! y vaticinar mi próximo objetivo. Sean las 1.500, las 2.000 o las 5.000, la cifra que sea, sé que llegará a su debido momento, y confío en vosotros, mis lectores, para que algún día vuelva a gozar de la satisfacción que he sentido gracias a vosotros.

Tal como dije en Tengo unas cosillas que decir..., en cuanto empiecen las vacaciones empezaré a subir cosas como loco para llenar mis redes con todo aquello que no he podido subir en este mes en blanco. Tengo muchos apuntes en sucio y en mi cabeza que estaré encantado de publicar en cuanto antes.

¡Así que ya sabéis! ¡Pronto seguiré dándoos más motivos para haceros pensar un poco, y muchísimas gracias una vez más por haberme hecho llegar a las 1.000 VISITAS! 

domingo, 7 de junio de 2015

TENGO UNAS COSILLAS QUE DECIR...

¡Buenas noches! En esta entrada me gustaría tocar un par de temas que tengo que comunicaros sobre mí y mis avances...

Lo primero es pedir disculpas por todo este tiempo que he estado sin subir nada importante, ni aquí ni en Wattpad. Soy apenas un estudiante, y como tal de cuando en cuando tengo que pasar por épocas de exámenes que ocupan la gran parte de mi tiempo. Solo he tenido tiempo para subir un par de frases o algún comunicado breve, pero nada más. ¡No pasa nada! Este verano tengo como propósito principal escribir todo lo que pueda, así que tendréis para leer un buen rato.

De aquí vamos al segundo punto: los primeros días de verano espero subir muchas cosas al blog y también dar un "acelerón" a Diarios jóvenes con tal de recuperar el gran ritmo de visitas que había llegado a tener (gracias a vosotros, como no, ¡si es que os tengo que querer!). Sin embargo, a partir de julio,voy a dedicarme en especial a acabar mi novela, Proyecto Taurus, por lo que os anticipo de que puede que sufra otro parón a mediados de verano. Aun así, tengo escrito en sucio algunos ensayos como los que suelo escribir en Ideas y demás y Rincón de pensar, los cuales subiré en cuanto pueda para que podáis seguir comiéndoos un poco el coco. Lo de Proyecto Taurus no tiene marcha atrás; ya he hablado con mi editor y le he prometido tenerla terminada para finales de verano, y encima de la confianza que está depositando en mí a pesar de mi juventud estaría muy feo faltar a mi palabra.

¡Aún hay más! En los próximos días, cuando consiga algún hueco libre, tengo que comunicaros un par de eventos muy importantes para mi carrera literaria, los cuales subiré en esta misma sección: por fin, tal como auguré en el post de ¡¡500 visitas!!, he conseguido alcanzar ni más ni menos las 1.000 visitas en un tiempo, para mí, récord; 5 meses. Lo de menos será que, al igual que hice con las 500 visitas, crear una entrada celebrando y dando detalles sobre este gran evento. Esta entrada será la próxima que publique.

Y ya, por último, tengo que hablaros sobre una de las mejores experiencias de mi vida, la cual ha conseguido hacer huella en mi instinto escritor, potenciándolo y animándolo a seguir adelante. Estoy hablando, de qué si no... ¡un premio literario! Efectivamente, en esta etapa que he estado en blanco en internet, he engordado un poco más mi currículum literario al ser galardonado con el Segundo Premio en la Segunda edición del Concurso de relato corto "Mirando al Mar". Será la próxima entrada que suba después de la de las 1.000 visitas, y en esta explicaré al detalle en qué consistía el concurso, cuál ha sido el premio y todas las grandes experiencias que pasé en la gala del concurso.

¡Perdonad una vez más que haya estado tanto tiempo ausente! ¡Intentaré que no vuelva a suceder más! Muchísimas gracias a los que me habéis preguntado qué tal iba con la escritura y también muchísimas gracias a todos los que seguís guiándome en mi camino por cumplir este sueño. ¡Buenas noches, y recordad! ¡Pasaros por mi blog cuando queráis comeros un poco la cabeza, que viene bien de vez en cuando!

AVIONES

Un año después, se vuelven a oír a los aviones surcando los cielos. De norte a sur, de este a oeste, de la montaña a la playa y viceversa. El ocio y el disfrute personal vuelven a abrirse paso como costumbres en nuestras vidas cotidianas durante dos meses en los que predominan el sol, el insoportable calor, el zumbido de los insectos y canto de las cigarras, y, ante todo, el relax y la satisfacción de poder entregarnos aunque sea durante unas pocas semanas a nuestros mayores hobbies y aficiones.

La estación del año más codiciada por los jóvenes se aproxima: el verano casi está aquí. Ya, a primeros de junio, se empiezan a hacer los primeros planes de verano; viajes, alquileres, maletas, tiempo para dedicarle a nuestras aficiones o tiempo para descubrir otras nuevas, pensar cómo reaccionarás al reencontrarte un año más con esos "amigos de la playa" que solo ves en esa época del año... El verano no es solo calor y helados; sin duda es mucho más.

Puede que esté influenciado por mi juventud, ya que a muchos mayores no les llama tanto la atención esta estación del año. Sin embargo, al igual que a la gran mayoría de los de mi edad, ardo en deseos de que estos 12 días vayan cayéndose poco a poco del calendario hasta que al fin llegue el día en que pueda lanzar los libros al aire y, coloquialmente hablando, esté las 25 horas del día "planchando la oreja" en la cama o en el sofá.

A mí no me inquieta la "Operación Bikini" ni la depilación. A mí lo que me inquieta es no poder aprovechar estos dos meses que nos ofrecen por delante para descansar y hacer lo que más me gusta: escribir. Escribir sin que nada me perturbe la mente más que el ruido de los aviones, los cuales van cargados de personas que, al igual que yo, solo quiere disfrutar de sus merecidas vacaciones. 

El olor a sal de la brisa vespertina no hace más que atraernos a las costas para bañarnos en sus aguas cristalinas. El sol, aunque excesivo en muchas ocasiones, no para de incitarnos a gozar del buen tiempo y de aprovechar cada segundo de nuestro verano. Los aviones, mientras tanto, transportan las sonrisas y el sosiego de las personas, sedientas de nuevas experiencias que grabar en la mente, y con ellas las esperanzas de que este verano, al igual que deseamos de todos los demás, sea digno de recordar.