Una de las muchas cosas que me han enseñado en el instituto (y una de las pocas útiles) es que toda idea, cuando empieza a expandirse, se convierte en una creencia; y dicha creencia, con el paso del tiempo, se convierte en una doctrina. En una ideología compuesta por moldes y estereotipos pero que, obviamente, no se parece ni de lejos a la idea original. Si esto es cierto... el amor es la mayor patraña de la historia de la humanidad. El amor es la idea más arcaica y antigua de nuestra especie, y ha ido siempre de nuestra mano. Por eso, conforme pasa el tiempo, hemos creado estereotipos y divulgaciones sobre el amor que, como he mencionado antes, no se parece en nada a la idea real de amor. Clásicos como: "como el primer amor no hay ninguno", "si te falla una vez te puede fallar de nuevo" o "cuando no sale bien algo es que esa relación va a acabar" son bulos que he oído en más de una ocasión y que estoy harto de oír.
¿Cómo el primer amor no hay ninguno? Es verdad, es el primero, pero es el que peor se pasa. No hay nada más amargo que el amor, y la primera vez que lo pruebas, con todas sus incertidumbres y paradojas, la primera vez que sientes esa sensación de confusión y paranoia es uno de los peores momentos de nuestra vida. Sí, como el primer amor no hay ninguno, pero de lo asfixiante que puede ser.
¿Si te falla una vez fallará de nuevo? ¡Claro! A veces olvidamos lo que somos. Somos humanos, somos personas, somos recopilaciones de errores que hemos estado acumulando a lo largo de toda nuestra existencia y que no podremos cambiar. ¡Claro que si fallamos fallaremos otra vez! ¡Y otra! Y otra más... Estamos condenados a fallar, y cuanto más queramos a alguien más le fallaremos, pero no se puede sentir plenamente el amor si no se tiene esto en cuenta. Que todos fallamos, y tenemos derecho a fallar.
¿Sólo existe el punto y final? ¿Cuándo se acaba se acabó? ¡Qué fácil es deshacerse de aquello que no nos interesa! ¡Qué rápido queremos dejar en el olvido aquellos recuerdos que tanto nos han dado solo por un adiós! Qué veloz es la despedida y el enfado, y que largas son las noches acurrucado a la almohada sollozando qué hice mal para cometer ese error.
Qué ciegos estamos, señor mío... Lo he mencionado antes. Somos personas. Fallamos, y mucho, y por ello se debe contemplar las segundas oportunidades. No se deben enterrar las sonrisas y las caricias de un año por unos minutos de agonía y lágrimas. No hay por qué dejar atrás aquello que una vez nos hizo felices. Son puros estereotipos productos de la insensatez e incoherencia que ha ido adquiriendo la gente que no se esfuerza en pensar. Que no le interesa ver el verdadero sentido de cosas tan transcendentales como el amor, la vida o la muerte. La personas estamos pasando de ser algo tan natural como los errores a algo tan sumamente artificial como las apariencias y los estereotipos. Y lo peor de todo es que nadie mueve un solo dedo por quitarse su propia máscara y ver qué nos rodea de verdad.
¡Hola! No hay mucho que contar sobre mí o sobre mi blog. Soy solo un chico normal (o no tan normal) que desea compartir su opinión del mundo con el mundo. Mi blog es un lugar para relajarse cinco minutos al día, pensar y meditar profundamente sobre todo aquello que nos rodea, mirándolo desde perspectivas que no tendemos a imaginar. También es un punto de partida para un pequeño gran sueño... ¿Cuál es? ¡Entrad en mi blog y mirarlo! Eso sí; comentad, recomendad, ¡y no dejéis de visitar mi página!
Siento que las malas experiencias dejen en ti esos sinsabores que reflejan tus palabras, pero comentas " estereotipos " que mas bien me suenan a palabras sabias de mayores, que con los años alcanzaras a compartir. Tiempo al tiempo.
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